dissabte, maig 14, 2005

Ensoñaciones

Supongo que aquí generalizaré a partir de algo particular. Soy bastante proclive a las ensoñaciones y, por ello, doy por supuesto que también la mayoría de personas lo es. Se producen en un instante, generalmente cuando uno está inundado por un cierto sosiego; se conforman lentamente, como la niebla, y te trasladan fuera de todo tiempo o lugar. A diferencia de los sueños, suceden estando despierto y siendo parcialmente consciente de ello. Se trata de una situación anómala que te situa en el umbral que linda entre la realidad y el sueño.

El momento en que más a menudo sufro este proceso es cuando me tumbo en la cama por la noche, en el preámbulo del sueño. Ese es el momento en el que paso balance, casi inconscientemente, de mi vida y de lo que soy y lo que anhelo. Poco a poco la lucidez aparece, síntoma inequívoco de que el viaje ha empezado. Entre imagenes difusas y recuerdos borrosos se urde una trama ora dulce, ora amarga, ora agradable y ora cruel pero casi siempre irrefrenablemente embriagadora. En ellas se mezclan pasado, presente y anhelos futuros. Recuerdos de infancia y adolescencia, pervertidos por el tiempo y los caprichos de mi mente, afloran de nuevo y se entremezclan con las más variopintas y surrealistas situaciones. A veces me pueden llevar al sonrojo, a la ternura, a la risa, a la melancolía, pero otras veces me llevan a la angustia. Los errores cometidos, las experiencias traumáticas, los miedos también me persiguen a menudo en mis ensoñaciones y, evidentemente, no puedo, ni quiero, hacer nada para evitarlo. Un golpe de realidad en la irrealidad podria llamarse.

También existen otro tipo de ensoñaciones y son las que elucubran geniales y coherentes teorías, habitualmente sobre el arte que es mi campo de estudio. Parece mentira como fluyen las ideas en esos momentos, como, por arte de magia, los argumentos se estructuran perfectamente y como las hipótesis se resuelven magistral y rotundamente. Soy capaz de escribir un libro en apenas unos minutos en esos momentos cuando, en realidad, soy incapaz de escribir un par de páginas sin gastar horas y horas. Lo más fascinante de todo es que si, por un casual, decides con determinación levantarte de la cama para plasmar por escrito todas esas genialidades éstas desaparecen, se disuelvemn como un azucarillo en el café. Es el castigo por pretender alcanzar en un instante lo que no podrías alcanzar siquiera en años. Otro golpe de realidad en la irrealidad.

También sobrevienen las ensoñaciones cuando uno se dedica a la lectura y no tan sólo con la literatura, también, sino más, con los ensayos y todo tipo de libros sesudos. La lectura y mi débil capacidad de concentración crean el marco de sosiego idóneo para penetrar en el mundo de la ensoñación.

Desconozco si todo el mundo goza de las ensoñaciones con la misma asiduidad y fruición que yo. Quiero creer que sí. Creo que el mundo es de los pragmáticos pero la plenitud del ser es patrimonio tan sólo de los soñadores.

Hasta la próxima, y en vuestra próxima ensoñación pensar, aunque sea brevemente, en mí.

9 Comments:

At 21:00, Blogger Peque said...

Los que me conocen dicen que vivo en un sueño permanente y no les falta razón. Curiosamente cuando más me transporto al mundo de los sueños es precisamente cuando tu has dicho: justo cuando me tumbo en la cama antes de dormirme

Si no estuviera todo el día soñando, no sería yo. Dicen que los piscis somos muy soñadores..

Besos

 
At 11:27, Blogger Miada said...

Gracias Stiner, eternamente gracias. Hara un par de meses que comenté este temas con un par de personas allegadas a mí, les pregunté si a ellos les pasaba algo así, parecido a mí. Mis ensoñaciones habían llegado creo que al límite de lo coherente, eran tantas y tan frecuentes que llegué a asustarme. A diferencia de ti mis ensoñaciones son durante el día, a cualquier hora, me relajo o me quedo absorta, no me doy ni cuenta de lo que pasa alrededor mío, no oigo, no respondo, estoy en mi sueño.
Son más relacionadas con el presente y el futuro que yo desearía inmediato, mirando al pasado sólo aparece mi madre y es cada vez más esporádico en el tiempo. Pero con ese futuro que deseo puedo tener todo tipo de sueños, situaciones, personas, conversaciones, puedo alcanzar lo que quiera. Algunas me llegan en sentido negativo, sobre todo relacionado con mis familiares y su muerte, he llegado hasta a enterrar a mi padre varias veces.

También hablabas de esa sensación de escribir un libro de repente, y no fallar ni en las comas, me ha pasado cosas de ese tipo, desde luego que a mi nivel, he visto muchos de mis escritos, por supuesto mucho mejor realizados y nunca fueron tan bien logrados como en ese momento, sólo una vez me levanté de la cama y me dispuse a escribirlo en un papel para no olvidarlo al llegar la mañana, escribí una poesía, la única que he escrito, la puse en mi blog y no tuve ninguna respuesta, así que está claro, ni de ensoñaciones ni de poesía...;)
Un beso.

 
At 13:47, Blogger Stirner said...

Bueno, de hecho mis ensoñaciones son tanto diurnas como nocturnas, pero son más frecuentes por la noche que durante el dia, sobretodo porqué es cuando se produce el entorno más idóneo.

Helena, no te preocupes porqué tu poesia no suscitara comentario alguno. Eso no significa nada, tan sólo que nadie supo que decir. Personalmente muchas veces no se que decir en los blogs que leo, pero eso no significa que no me hayan gustado. Me sucede con algunos de tus artículos y con bastantes de los que leo en el blog de joe "el misionero" kopicki.

Por cierto, me alegro de no ser una "rara avis" en esto de las ensoñaciones.

Gracias a ambas por los comentarios.

 
At 17:27, Blogger Miada said...

Qué no tengas nada que decir en muchos escritos de mi blog lo entiendo...la mayoría son historias mías, demasiado mías...y los de El misionero...me vuelven loca sus poemas, me encanta sacar mis conclusiones que seguro distan kilómetros de las suyas...ahí está lo bueno...
No eres raro por tener ensoñaciones, pero creo que somos muy pocos los que confesamos tenerlas...
Un beso.

 
At 23:29, Blogger spookAiser said...

El momento en que más a menudo sufro este proceso es cuando me tumbo en la cama por la noche, en el preámbulo del sueño. Ese es el momento en el que paso balance, casi inconscientemente, de mi vida y de lo que soy y lo que anhelo. Poco a poco la lucidez aparece, síntoma inequívoco de que el viaje ha empezado. Entre imagenes difusas y recuerdos borrosos se urde una trama ora dulce, ora amarga, ora agradable y ora cruel pero casi siempre irrefrenablemente embriagadora. En ellas se mezclan pasado, presente y anhelos futuros. Recuerdos de infancia y adolescencia, pervertidos por el tiempo y los caprichos de mi mente, afloran de nuevo y se entremezclan con las más variopintas y surrealistas situaciones. A veces me pueden llevar al sonrojo, a la ternura, a la risa, a la melancolía, pero otras veces me llevan a la angustia. Los errores cometidos, las experiencias traumáticas, los miedos también me persiguen a menudo en mis ensoñaciones y, evidentemente, no puedo, ni quiero, hacer nada para evitarlo. Un golpe de realidad en la irrealidad podria llamarse.

Joder. Es exactamente lo que me pasa a mí cada noche. Es un tema muy interesante, stirner. Es aquello que dicen de soñar despierto. Pero no es soñar, yo creo que es directamente confundir realidad y ficción.

Y a veces detesto tener ensoñaciones, pues me recuerdan cosas que he podido olvidar, que pretendo no recordar y que, por desgracia, vuelven a mi mente como una losa que no puedo quitarme de encima.

Una putada, vamos.

Un saludo, que caen rayos y me va a petar el PC :P.

 
At 13:21, Anonymous Laura said...

analizando todo eso kon la lógica uno puede llegar a perderse facilmente..hay tantas kosas ke no tienen una explicacion racional..
el mundo de los sueños y el mundo real n?
pues la verdad es que cuando te adentras y profundizas en todo esto poco a poco vas juntando mas estos 2 mundos y te das kuenta de que son uno mismo...lo que pasa es que disponemos de tal potencial que desconocemos que toda cosa fuera del pensamiento racional nos parece rara y lo queremos analizar con la lógica o simplemente no le hacemos caso, pero hay tanto dentro nuestro que escapa de todo raciocinio...
ese estado en el que uno entra como en un trance en el que no está del todo despierto pero tampoco dormido y es consciente de todas las imagenes, recuerdos, conversaciones que aparecen por su mente, en ese momento se desvelan muchos misterios de la vida en si.
podríamos decir que es un estado similar al que entramos con la meditación.
hay contacto directo con el subconciente y partiendo de aquí se pueden conseguir cosas fascinantes
cuando uno se da cuenta que somos ilimitados y los limites estan puestos por uno mismo, cada vez te sumerges más en ello, eso si sin dejar de tocar con los pies al suelo..pk toda esa informacion que vas sacando la aplicas a la vida diaria y obtienes unos resultados jamás pensados, ahi empieza el verdadero aprendizaje de la vida

 
At 18:15, Anonymous Anònim said...

A mi me pasa todo lo que has dicho en tu escrito y lo que los demás han dicho en comentarios, y para ser sincera son muy bonitos y perfectos, pero perdonarme, no sé si lo veo tan normal como a vosotros. En mi caso, los odio profundamente. Ellos me dan una sensación muy buena durante minutos pero luego se van y encima se llevan con ellos gran parte de mi tiempo en el cual yo podría hacer cualquier otra cosa mejor o cosas que debo hacer, me quitan tiempo hasta de las cosas que DEBO HACER, que es mi DEBER, por eso las odio profundamente. Me siento muy bien cuando están y me cuesta muchísimo quitármelas tanto que poquísimas veces he logrado hacerlo. Solo me gustaría ser una persona que vive y que nunca sale de la realidad porque toda esa mierda en mi cabeza simplemente no existe y nunca existirá.

 
At 03:41, Anonymous Anònim said...

Me pasa exactamente lo mismo!! pensé que era la única, lo mío, es incluso peor, las ensoñaciones llegan a cualquier hora y en cualquier ocasión, por supuesto que mientras duran me siento bien, pero también me pierdo muchas cosas; me paso de parada en el bus, me pierdo en las conversaciones, llega un momento en que todo es un caos, incluso a veces voy caminando tan ensimismada en esas ensoñaciones que no recuerdo como llegué a ciertos lugares. La verdad que sí, en cierto modo son preciosas, pero también llegan a ser muy inoportunas.
Joy!

 
At 21:09, Blogger Paula S said...

ensoñaciones... he tenido bastantes ultimamente pero no sabia que tenian nombre, me pasan cuando corro o me quedo pensando, es increible lo que pasa en esos instantes

 

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