divendres, octubre 21, 2005

Reflexiones sobre arte (II)

Un primer acercamiento al arte lo hice a partir de una obra concreta de Rembrandt que me produjo una determinada impresión. Ahora pretendo lanzar una reflexión a un nivel más teórico y genérico. Lo primero que toda persona debería hacer al pretender aproximarse al estudio (y aquí no me refiero al significado estrictamente académico del término) del arte es el preguntarse qué es el arte, y eso es lo que pretendo hacer ahora.

¿Qué es el arte? O quizás lo mejor sería preguntarse cuándo hay arte. Creo que esta es una de las preguntas claves en la teoria del arte pero al mismo tiempo es uno de esos casos aparentemente, y de facto, irresolubles. La primera y obligada aproximación debe ser de carácter etimológico e historiográfico. Arte es un vocablo adaptado del latín Ars que a su vez era una adaptación del término griego Tekné. El término en su origen designaba a toda producción que el hombre hacía a través de una técnica determinada. En ella tenían cabida desde el peluquero al poeta pasando por todos los oficios artesanales (alfareros, carpinteros, sastres...) hasta aquellos de oficios más "liberales" como los actores. Es con posterioridad que las artes se jerearquizan hasta el extremo de llegar a eliminar del grupo a determinadas prácticas artesanales. Evidentemente el proceso es largo, miles de años, pero implacable.

Vemos entonces que en sus inicios el campo del arte gozaba de una amplitud bárbara. Quizás el punto de inflexión hacia la jerarquización de las artes se produce en el llamado Renacimiento italiano y culmina en el racionalismo francés del siglo XVIII. El humanismo constriñe al arte, terminológica y teóricamente hablando, lo encorseta y lo jerarquiza. Arte y artesanía inician su separación acompañado al mismo tiempo de una distinción cualitativa, en cuanto a valor socio-cultural se refiere. La cosa mentale junto con la mano guiada por el intelecto de Miguel Ángel son el detonante de esta separación, de lo puramente manual de aquello que se empezaba a reclamar como más estrictamente intelectual. El arte empezaba a dejar de ser técnica para convertirse en algo más intelectual. Paulatinamente este abismo se ensancha y se hace más profundo, los talleres dan paso a las academias y el auge de la Razón acaba socabando definitivamente a la atesanía y jerarquizando aún más a las artes entre sí. Arquitectura, escultura y pintura se erigen en el triunvirato reinante en las artes hasta entrado el siglo XIX. Se pasa así de una concepción extremeadamente abierta del arte a una concepción mucho más concreta de lo que es el arte.

A partir del XIX el debate sobre qué es el arte se dirige hacia un camino mucho más pantanoso que el precedente. El dilema a partir de ahora no será tanto por la técnica usada como por aquello que se representa. En este punto la inflexión viene de la mano de Hegel que es el primero en anunciar la muerte del arte. Esa paulatina intelectualización del arte lleva al desborde de la idea, del concepto, el arte pretende ir más allá de la simple representación para convertirse en concepto. Para Hegel en este punto el arte deja de ser tal para convertirse en algo más cercano a la filosofía. El arte deja de ser tal: muere. Después de Hegel vendrán muchos más a anunciar la muerte del arte como, por ejemplo, A.C. Danto.

Hemos pasado pués a ver el arte como un cuerpo genérico, casi ilimitado, a otro mucho más limitado para, finalmente, ver su desaparción. Del todo a la nada. Un proceso menguante hasta la desaparición total.

¿Qué es el arte entonces? ¿Cuándo hay arte? ¿Existe el arte hoy día? La respuesta, a mi entender, es tan sencilla como ambigua. El arte es lo que cada uno quiera entender como tal. Los argumentos seran siempre válidos se tome la posición que se tome. Si uno entiende el arte como algo genérico defenderá que cualquier representación artística que se presente como tal lo será independientemente de cualesquiera sean sus valores. Otro defenderá, también con argumentos válidos, una postura más reduccionista del arte en base a determinados parámetros o valores, ya sean por inclusión o exclusión. Sólo así se entiende que hoy dia se valore por igual, como objeto artístico, Las Meninas de Velázquez y La mierda de artista de Manzoni.

La estéril discusión esta ya servida: ¿Qué es el arte?